Viernes 03.09.2010 | Actualizado 07:24 (hace 25 mins.)
Es necesario enmarcar la verdadera historia de la fundación primigenia de los pueblos. En diciembre de 1533, cuando Francisco Pizarro se encontraba en la capital arqueológica de América, envió un comisionado al sur del Tahuantinsuyo, encabezado por Diego de Agüero y Pedro Martín de Moguer, quienes recurrieron por varios pueblos, acompañados por los aborígenes, todo el viaje los hicieron por la Qhapak Ñan o llamado por los historiadores, camino real de los Inkas hacia el contorno del lago sagrado de los Collas, Titicaca.
La información de estos comisionados, nos demuestran algunos detalles de los pueblos encontrados durante su viaje hacia el altiplano puneño.
El secretario de Francisco Pizarro escribía textualmente: “mandó el gobernador dos cristianos… los que partieron a principios de diciembre de 1533, tardaron 40 días en su viaje… sus pueblos son de regular tamaño, y las casas pequeñas, con paredes de piedra y adobe mezclado, cubiertas de paja… en medio de la provincia hay una gran laguna… de caso cien lenguas, y la tierra más poblada es alrededor de la laguna”. Un cercano familiar de gobernador registraba: Que Azángaro ya existía entre Asillo, Chupa, Taraco entre otros pueblos del altiplano puneño.
El año de 1538, que los pueblos de la provincia de Azángaro se encontraban en dos provincias inkas, Azángaro y Chuquicache, actuales territorios de las provincias de Huancané y Azángaro.
Se sabe que el licenciado Cristóbal Vaca de Castro, en 1543, concedió en encomienda el repartimiento de Azángaro a Antonio de Quiñones, el de Asillo a Jerónimo Castilla y Diego Mejía… en 1549, entregó una parte de Azángaro al capitán Martín de Alarcón.
En ese momento aún no se había determinado claramente las plazas en la ciudad de Azángaro, solamente existían algunos potreros para guardar animales, en el año 1565, quedaron cinco corregimientos dentro de ellos son: Collao, Collasuyo, Umasuyo, Azángaro y Asillo.
Según el Dr. Francisco Mostajo da cuenta con documentos fehacientes, que el 29 de noviembre de 1586, el corregidor de Umasuyo Vasco de Contreras daba posesión al curaca de Azángaro, Diego Choquehuanca. Desde el corregimiento del Collao hasta el corregimiento de Azángaro, la capital siempre fue la ciudad de Azángaro, como un pueblo primigenio, en este pueblo ancestral se estableció la sede de las diferentes autoridades de la colonia y de la época republicana.
En el año de 1572; uno de los encomenderos del repartimiento de Azángaro Antonio de Quiñones, contrata al maestro arquitecto Pedro de Arismendi, para que construya el templo, con 180 pies de largo y por 40 pies de ancho; lo que fue aprovechado para la demarcación de las dos plazas, aunque el 15 de agosto de ese mismo año se había puesto la Primera piedra para su construcción.
1586: el 5 de julio se expide Título de curaca de Azángaro a Diego Choquehuanca y el 29 de noviembre se da posesión; Choquehuanca y otros curacas como los Manco Turpo y Carcausto contribuyen en su edificación con capillas colaterales. En ese entonces se llamaba plaza mayor, que hoy conocemos como plaza San Bernardo.
En 1624: el 15 de agosto se inaugura el templo “Virgen de la Asunción”, aunque Ricardo Mariátegui Oliva fija el año de 1642. Así como lo señala el historiador René Calsín Anco, en su obra “Historia de Azángaro”, sobre la supuesta fundación española, que no existe ningún documento fehaciente; porque se presume fue muchos más antes y es un pueblo incaico y parte de la cultura Pucara, nos gustaría llevar aquí en adelante un simposio, mesas redondas entre otros actos de carácter cultural a fin de que se determine la fecha exacta de los pueblos andinos, dando a conocer las investigaciones a que arribaron como profesionales y que, no seamos cómplices de lo que escribieron a su antojo los criollos españoles.
La fundación histórica de la Tierra Prócer Azángaro, que muy bien podría considerarse el 23 de Junio de 1565, fecha en que cobra importancia, no solo por la fundación del corregimiento del Collao, sino porque los pueblos de Azángaro y Asillo adquirieron un nuevo rango, capital de corregimiento; no queremos fechas infaustas e inventadas para rendir culto a los conquistadores hasta cuándo vamos a vivir en tinieblas.
El Coronel José Angelino Lizares Quiñones, quien representó a la provincia de Azángaro en el Congreso de la República, realizó gestiones para traer ha Azángaro el busto de Andrés Avelino Cáceres y fue colocado en la Plaza de Armas de Azángaro hoy llamado Plaza San Bernardo, en los constantes confrontaciones revolucionarios de Julio de 1932 al 12 de noviembre de 1933. Los hombres de esa época, encabezados por el Sr. Daniel Paredes Meza, Manuel Terán Macedo, Adrian Astorga Paredes, Andrés Coasaca y entre otros derribaron el obelisco al suelo y desde esa fecha cambio la denominación, como eran demasiado devotos a San Bernardo los que derribaron, pusieron el nombre que hoy en día se conoce, mientras tanto el busto del “Brujo de los Andes” estuvo guardado mucho tiempo dentro de la municipalidad, en la década del setenta se ha vuelto a colocar en la plazuela San José.
Años más tarde, el diputado por la Provincia de Azángaro, Dr. José Benjamín Jiménez Camacho, gestionó, para que se construya el obelisco a uno de sus hijos predilectos de Azángaro; José Domingo Choquehuanca. Es un emblema de gratitud y reconocimiento, escoltado mitológicamente por cuatro pumas indomables de cuerpo entero, tallados en piedra granítica, el tallado estuvo a cargo del Sr. Leonel Velarde.
Según Juan Manuel Talavera Cervantes, en su obra “Monografía de Azángaro pasado y presente”, señala el Obelisco es indudablemente un sitió histórico ahí, cerca al rollo de los ajusticiamientos, tuvo lugar en que fuera ejecutado el Comandante General Pedro Vilca Apaza, donde soportó valientemente los estirones mortíferos de ocho caballos a los que venció, porque no lograron descuartizarlo, esta plaza fue regado con la sangre de oro hace 228 años de la inmolación de Pedro Vilca Apaza.
El obelisco representa a dos hombres de la Gesta de la Emancipación de la Independencia de nuestra patria, los dos cóndores representan a José Domingo Choquehuanca, por su sapiencia indómita y los cuatro pumas representa a la figura inhiesta al Puma Indomable, por su beligerancia y tenacidad en las luchas, que muy bien lo reconociera el escritor azangarino, José Lizandro Luna la Rosa en su “Obra Puma Indomable”.
Ahora que se viene remodelando esta histórica plaza y a propuesta de un grupo de profesionales azangarinos residentes en la ciudad de Puno y Arequipa y del mío propio, me parece que es pertinente a ser cambiado el nombre de Plaza San Bernardo, que solamente es un santo y que se llame Plaza de Armas de los Mártires y Próceres de la Independencia, porque a junto a Vilca Apaza, fueron ejecutados cuarenta lugartenientes el 08 de abril de 1782.
Esta obra de singular importancia fue inaugurado en el año de 1957, en el lado norte del obelisco textualmente dice: “El pueblo de Azángaro, con admiración y reconocimiento, a su hijo ilustre: el Doctor José Domingo Choquehuanca – 1957. Club de Leones de Azángaro, Club de Leones de Puno.
En el lado sur indica textualmente: A Bolívar ¡Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina! José Domingo Choquehuanca: Pucara – 1825 – Concejo Provincial Azángaro y a lado Este en una placa de bronce señala: “Homenaje al Prócer Revolucionario y Mártir Azangarino General Pedro Vilca Apaza inmolado el 8 de abril de 1782, en la histórica revolución libertaria de Túpac Amaru, gloria a su arenga. Azangarinos “Por este sol aprended a morir como yo” Vilca Apaza. Azángaro 8 de abril 1959. J. Alberto Rosselló Paredes.
Para que se cristalice esta moción se debe convocar a todo los profesionales entendidos en la materia y con el visto bueno de los habitantes de la provincia de Azángaro, bajo un dialogo concertado se llegue a una denominación más adecuada y certera, conforme a los hechos más relevantes de la tierra de los Aswanqharis.
josé domingo choquehuanca no tuvo sapiencia indómita, más bien, así nos lo hicieron creer quienes en su entonces tenían de su lado a traidores de nuestra raza, es decir esa figura fue una creación del poder oculto que actuó durante la rebelión de vilcapaza.
es sabido que el abuelo josé domingo Más »
choquehuanca era fiel servidor a la corona española, de igual forma todo su linaje. buscaron la independencia, pero no la redención del indio.
así que la plaza debe llamarse PLAZA DEL GENERAL PEDRO WILLKA APASA.
Nos imaginamos que J. Domingo Choquehuanca se dirigió a Bolívar con esas palabras,sin saber que más tarde Bolívar separaría territorios peruanos, creando Bolivia en 1825.
Para estas elecciones regionales y municipales y referéndum FONAVI, que ...
¿Cree Ud. Que debe de convocarse a un referéndum para la exportación del gas natural?