Miércoles 08.02.2012 | Actualizado 23:00 (hace 0 mins.)
Hemos apreciado que, el Indigenismo en el marco de Literatura Peruana, se practicó desde primeros momentos de la Dominación Colonial Española, sus máximos exponentes desde Guamán Poma de Ayala, el Inca Garcilaso de la Vega y otros Cronistas de”Indias”, españoles y mestizos como Juan Espinoza y Medrano “el lunarejo”, Pedro de Oña, Alonso Ercilla, Diego Mexía Fernagil, etc. Posteriormente Fray Bartolomé de las Casas, Ginés de Sepúlveda, y otros defensores que no se hicieron notar o solamente relataban y apuntaban lo que veían, escuchaban o copiaban. Fray Bartolomé, elevó una Carta de defensa del indígena americano hasta las Cortes de Cádiz (1812). Después, esta corriente todavía no sistematizada y caracterizada, empero practicada esporádicamente tuvo sus exponentes máximos con los Harawis (composiciones poéticas líricas muy características y singulares desde inmemoriales tiempos del incanato), en el periodo colonial llamado Yaravíes por el “Poeta de los Yaravíes”, Mariano Lorenzo Melgar Valdivieso (1790-1815). Los “Yaravíes” escritos aproximadamente desde el año 1808, suman diez, a más de los que hoy en día siguen practicando algunos grupos de composición poética y musical en Arequipa, Ayacucho, Apurímac y Puno, respectivamente, desde aquellos momentos de lucha en favor de nuestra Independencia Política frente a España. Los Hawaris (narraciones) y Uywakunamanta willakuy (fábulas) cumpliendo sus finalidades comunicadoras; presencia de corrientes no necesariamente indigenistas o indianistas, sino otras caracterizados por críticos nacionales como Luis A. Sánchez, César Toro Montalvo, Antenor Samaniego, Manuel Tamayo y otros donde incluyen al elemento indígena sin criterio reivindicativo, ni de posición, como las del costumbrismo, realismo, modernismo, romanticismo, etc. de finales del Siglo XIX y principios del XX pasados, pero con ciertos grados de alienación y de copia, o sin tener en cuenta lo surgido y nacido en nuestro propio suelo del Awya Yala(América) y Perú; sin embargo, en cada uno de ellos el elemento indígena está presente de una u otra forma con diferentes autores y obras, mejor entre el Realismo y las siguientes con Manuel Gonzalez Prada, Clorinda Matto de Turner, Narciso Aréstegui, Magda Portal, José Santos Chocano, Abelardo Gamarra “el tunante”, hasta llegar a la práctica literaria de Vallejo, tal lo manifiestan exégetas de éste, como José Carlos Mariátegui, señalando: “en Vallejo, se encuentra por primera vez en nuestra literatura, el sentimiento indígena virginalmente expresado: el sentimiento indígena tiene en sus versos una modulación propia...”(“Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” p.308), más adelante refiriéndose al mismo Vallejo, añade:“El simbolismo de otro lado, se presenta mejor que ningún otro estilo en la interpretación del espíritu indígena. El indio, por animista y por bucólico, tiende a expresarse en símbolos e imágenes antropomórficas o campesinas. Mas lo fundamental y característico en su arte es la nota india...uno de los rasgos más netos y claros del indigenismo de Vallejo me parece su frecuente actitud de nostalgia...Su nostalgia, es una protesta sentimental o una protesta metafísica, nostalgia de exilio, ¿nostalgia de ausencia?” (op. cit. p. 310-311).
En las obras de Vallejo primigenias, así como en su totalidad este elemento se torna universal, porque esa nostalgia, esos sufrimientos personales e indígenas mas el simbolismo
que analizamos se tornan universales, principiando por el indígena peruano, hasta derivarse para el caso de Perú y América al nacionalismo peruano o peruanismo y americanismo, autoctonismo y nativismo americanos, vislumbrándose el camino de defensa del indígena o de la raza autóctona u oriunda de Perú; como en caso nuestro y otros, a partir de esa Cosmovisión Andina que profesamos la denominamos: Corriente Andina o Andinismo, no
sólo en Literatura sino en todos los campos de la ciencia, técnica y arte surgidos en esta parte del mundo o Awya Yala (primer nombre de nuestra América probablemente en Lengua Arawa o Aruwa).
Para caso de la Literatura Peruana, lo nacional, peruano, indio, el peruanismo, nacionalismo peruano proviene desde remotísimos tiempos pre incas e incas, desde la misma formación del hombre y su cultura en esta parte del Awya Yala o también Wala Yala (Sudamérica), pasando por el periodo de Dominación Colonial, el momento independista, la instauración de la República, hasta estos precisos días, todo era “indio”, autóctono, desde el Uro, Lupi haqe, Kawki, Chipaya, Quechua,Aymara, Pukina, Haqe Aru, Amazonence, emergiendo y llegando las expresiones literarias hasta los últimos rincones del Imperio del Tawa Inti Suyo (régimen de cuatro suyos), tal como hoy mismo atestiguan textos y discursos literarios en aquellas lenguas y hasta donde se expandió el territorio de norte a sur y de este a oeste (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y norte de Chile), tal como apreciamos en los libros: “Manual de Literatura Peruana” T. I de César Toro Montalvo y el nuestro: “Rimay Hamut´ana Qheswa Simipi”(Literatura Quechua), acertando nuestra afirmación con los ejemplos que añadimos mostrándonos presencia de literatura amazónica, literatura Andina y lo que sigue allí, esto se desarrolla a lo andino:
Shipibo Español Uro-Pukina° Español
Pino Picaflor Qhaswa Carnaval
nocon joy cay mi voz de va sisas sisaschay alegría muy alegre
pino bicaimi al sonido de picaflor sinana mansanas de manzanas juego
nocon joy ya mi voz se la lleva wephay wephaschay juego jugando
en onay amaque y yo no sé.(1) sisana mansanas con alegría de mansanas(2)
Notas:
° Según hemos apreciado, es la primera lengua que se utilizó en nuestra región Puno, más antigua que las Modernas del Quechua, Aymara y Amazonences, ella alentó y se fusionó con muchas de las más antiguas del periodo del Tahuantinsuyo para forjar otras entre la población, llegando hasta hoy.
(1) Toro Montalvo César, “Manual de Literatura Peruana”, P.130.
(2) Alvarez Enríquez, Samuel, “Rimay Hamut´ana Qheswa Simipi”(Lit. Quechua).
Joan Santa Cruz, como señala César Toro Montalvo, Jorge Flores-Aybar corrobora en el libro sobre la Novela Puneña y su periodización de la Literatura Peruana, los incas, tuvieron sus motivaciones diversas en la práctica literaria, la poesía unida al canto, la música, danza y teatro como las composiciones de harawikus anónimos, aunque tuvieron sus Poetas, tratándose de gobernantes se señala que Mallku Qhapaq es el primer poeta-inca, seguido de otros como Inca Roca, Yawar Huaca, Cápac Inca Yupanki, Huáscar, como atestiguan sus versos recopilados e insertos en la bibliografía sobre este tema, como muy bien dice Toro: “La poesía del Perú Precolombina está ligada casi siempre a la danza y la melodía y esto lo han explicado a detalle los cronistas españoles al desarrollar sus crónicas. Esto supone una épica cosmogónica en el Tawantinsuyo. Se sabe, los poetas fueron “menos egoístas” y más “puros” en sus búsquedas creativas” (op.cit. p.26).
Más tarde durante la Dominación Colonial, a más de Joan Santa Crus Pachakuti Yamqui Salqamayhua, Cronista “indio” de origen Qollana (Cultura Qolla-Puno), no se ha presentado otro cultor literario, con prácticas de Cosmovisión del Mundo, de los Incas, de los Andes, constituyendo el único legado indígena, de raza, y etnia de la progenie incaica, por ende el primer intelectual, Harwiku (poeta) y qelqaq (escritor) Andino, descendiente de aquella nación Quechua, Aymara, Qollana y Tawantinsuyana.
En el periodo colonial de la literatura se defendió con creces a los Indios desde los puntos de vista de la religiosidad, lo político y económico, a partir del Fray Bartolomé de las Casas constituyéndose por tanto en el primer Indigenista nato, contra la imposición de la Santa Inquisición, la religión católica y otros aspectos relacionados, más sí a defensa de los indios, aborígenes o descendientes de los pueblos de esta parte, con cultura, tradiciones, leyendas y literatura propia oral, transmitida de generación en generación por Hamaut´as, qhipukamayoq, haraweq, hawareq°, ejecutados en masa, o solistas en sus grandes hecatombes religiosas, ecológicas, agrarias y todos los extremos de la vida social y espiritual de los Incas.
De aquellos tiempos se dijo que no existió escritura, para nosotros, sí existió en base a signografía representativa y figurativa, dibujos, pintura, tejidos en diversos materiales, desde petroglifos, que se encuentran en Toquepala, Paccaicasa, Huánuco, Chan chan, Tiwanaku, Lensora (Lampa), Thantamaku (Carabaya), Cueva del Inca (Argentina); en todas las Culturas pre incas y los Focos Culturales diversos así como los incas, y las posteriores como quechuas, aymaras y amazonences, caso de las tablas del Inca Túpac Yupanqui, pallares iconográficos, restos geoglíficos y petroglificos de las Culturas Nazca, Chincha, Paracas y sus propios mantos y telares ceremoniales, en los Qeros (de origen tiwanaqota) en sus ceramios, mantos y sus dibujos en petroglifos y geoglifos, hay figuras representativas de sus actividades agrícolas y espirituales de aquella culturas, amalgamados, unificados, convocados ala unificación, llevados, ordenados y regimentados seguramente por Mallku Qhapaq y Mama Aklla y toda su pléyade en su conquista de la ruta del Qhapaq Ñan; los wako-retratos de Mochica y Chimú, etc. de las culturas pre incas. Los khipus, bastones o “postas” que conducían los Chhaskis (mensajeros) de ayllu en ayllu (organización social, económica, política, estadística básica) llevando consigo mensajes de la realeza del Inca hacia los últimos rincones del Tahuantinsuyo, sobre todo con fines contables e históricos. Por ello, según nuestras indagaciones, la Literatura Oral de los Incas, transmitida de generación en generación, estuvo unido al canto, composición poética, música, danza y representaciones teatrales, como el famoso drama Incásico “Ollantay” y otros parecidos, representados en tiempos de dominación como el “Manchay Puyto”, “Atawallpa wañuy”(La muerte de Atahualpa), “El pobre más rico” y otros, inigualables en su representación y composición. Es aquí donde va naciendo, desarrollando y practicándose lo andino, deviniendo en literatura propia y peculiar casi ajena a las desarrolladas en oriente, medio oriente y occidente impuesta por los españoles en su larga estadía. Ha sido literatura práctica, utilitaria agrarista y sus representaciones de la vida diaria en masa, en coro y hasta personal que aún a la fecha con aquel mismo estilo se sigue practicando en nuestros Yaravíes (harawis), wayños, qhaswas, wiphalas, ayatakiy, aymoray (desde tiempos de los incas) hoy junto con marineras, huayños, qhaswas, huaylash, en nuestra Región la asunción del llamado Huayño Panidllero (creación propia del hombre y mujer puneños), junto con acciones de la vida real y espirituales desde los incas, posteriormente ejecutados por descendientes de aquellos con claro criterio dual también de la Cosmovisión Andina a más de sus propias lenguas nacionales, regionales y zonales.
Aquel legado, constituye el pensamiento y literatura nacional, netamente peruanos, por ello nos inclinamos a decir como Mariátegui que, la Literatura Nacional: “Durante el primer periodo un pueblo literariamente no es sino una colonia, una dependencia de otro. Durante el segundo periodo, asimila simultáneamente elementos de diversas literaturas extranjeras. En el tercero alcanzan una expresión bien modulada, su propia personalidad y su propio sentimiento”(“7 Ensayos de Interpr.” p.329). Más adelante, indica: “Nuestra literatura no deja de ser española en las fechas de la fundación de la República, sigue siéndolo por muchos años, ya en uno y otro trasnochado eco del clasicismo o del romanticismo de la metrópoli. En todo caso, sino española, hay que llamarla por luengos años Literatura Colonial” (id. p. 239).
Con estas y otras aseveraciones, Mariátegui define una Literatura de clase y por tanto si pensamos a lo indígena, o queremos reivindicar a este elemento humano desposeído o despojado de sus pertenencias físicas y éticas; es más, privado de su educación e ideología, menospreciado y relegado, considerado no como humano sino objeto; entonces, hay necesidad de reivindicarlo. Es de aquí de donde nace el indigenismo como corriente Literaria, y no solamente literaria, como Jorge Guillermo Llosa, afirma: “El Indigenismo, no solamente es literaria, sino es social, económica y política...”(“El Indigenismo” p. 72).
Como no podía ser de otra manera, Mariátegui, hablando del indigenismo en el título XVIII, las corrientes de Hoy. El Indigenismo (id. p.327 y sgtes.). Tipificando al indigenismo como corriente literaria, visualiza el camino a seguir debido, a que en los últimos años que le tocó vivir, ingresaba con fuerza dicha corriente, por lo que aseveró: “...el carácter de esta corriente no es naturalista o costumbrista, sino más bien lírico, como lo prueban los intentos o esbozos de poesía andina...la literatura indigenista...es una literatura de mestizos. Por eso, se llama indigenista y no indígena, si debe venir,. Vendrá a su tiempo. Cuando los propios indios, estén en grado de producirla”(Ibid. p.335).
En la década de los años 20 al 30, la corriente indigenista en Puno, tuvo su gran apogeo por obra de muy buenos poetas del grupo “Orqopata” sabiamente dirigido por Gamaliel
Churata (pseudónimo de Arturo Peralta Miranda), seguido de otros: Alejandro Peralta Miranda, Carlos Dante Nava, Luis de Rodrigo (pseudónimo de Luis Alberto Rodríguez Ortiz), J. Alberto Cuentas Zavala, Emilio Armaza, Aurelio Martínez, Emilio Vásquez; como bien lo dice Manuel Suárez Miraval en “Poesía Indigenista” I Festival del Libro Puneño (1958): “Con la inmediata presencia de trama auténtica –economía feudal, colonialista, educación confesional, prácticas religiosas rituales, absorbente centralismo, literatura hispano-europeizante, genocidio indígena- insurgió, ¡claro está!, el aluvión de los reclamos provincianos. Y aunque Garcilaso el Inca, precediendo sus inolvidables COMENTARIOS REALES, confesaba que “ni las fuerzas de un indio pueden presumir tanto”, con toda la fuerza de catapulta retenida a lo largo de postergaciones sin cuento emergió en innumerables llamaradas de Poesía Indigenista del Altiplano”, repercutió al nivel nacional y americano.
Al nivel nacional, sin tener en cuenta la generación puneña, por su cuenta surgen valores desde Ciro Alegría Caballero, Enrique López Albújar, Mario Florián, César Atahualpa Rodríguez, Abelardo Gamarra “el tunante”, etc. Mención considerable las tienen el Hamaut´a, reconocido como “Apu Tayta”-Gran Padre para los andinos- José María Arguedas Altamirano (1912-1978) y Luis Nieto Miranda (Cholo Nieto) cuya obra literaria ha sido considerada entre la Corriente Indiana con características muy distinguidas entre el indigenismo, neo indigenismo y andino en la Literatura Peruana.
Entendido el indigenismo, neoindigenismo y andino como ideología y política, también literario las influencias son resaltantes tales los casos de las luchas emprendidas desde Puno retumbando al nivel nacional, por Ezequiel Urbiola (citado por Mariátegui), Juan Bustamante (hace poco se ha recordado el Centenario de su Nacimiento); Teodomiro
Gutiérrez (Rumi Maqui: “mano de piedra”), de primeros años del siglo XX, la lucha de otros como José Antonio Encinas Franco en Educación, proponiendo las reformas
universitarias y Educación Nacional; Manuel Núñez Butrón y el “Rijch´arismo”. Más tarde entre años del 60 al 70, influencias de los movimientos guerrilleros con Luis La Puente Uceda, Hugo Blanco, posteriormente movimientos foquísticos de SL y el MRTA y la arremetida de algunos partidos políticos de la izquierda como IU-Patria Roja, que prácticamente frenaron las justas aspiraciones del pueblo en la conquista de su verdadera libertad, es aquí donde apreciamos el surgimiento del neoindigenismo y andino con claras características muy bien diferencias la forja y voz del nuevo indio, el nuevo vocero, voceador o luchador y defensor; ya no al estilo de Bartolomé de las Casas, Garcilaso el Inca, Melgar o el Grupo Orqopata y Arguedas, sino surge un nuevo defensor con nueva
mentalidad. De aquellos momentos deviene la ley N° 17735 de Reforma Agraria del General Juan Velazco Alvarado de 1975, instauración del “Día del Campesino” y otros
paliativos nada convincentes para las verdaderas aspiraciones de los nativos, la etnia proveniente todavía de los incas o propiamente andinos, siendo este pues el marco en que surge el Neo indigenismo que afirmamos.
El indígena que protesta, canta o elogia no es el mismo sino es quién, protesta por otra persona descendientes de mestizos, españoles, criollos de la costa peruana, feudales, terratenientes de viejo y nuevo “cuño”, capitalistas, imperialistas, neo liberales, globalizadores y en el marco de la lucha por el encuentro y reencuentro con nuestra verdadera identidad, su identificación con moldes extranjeros, occidentales, españoles, globalizadores, incluso en literatura siguen los moldes de composición greco-romana y alemana del romanticismo medieval, moderno y contemporáneo.
En cambio, lo andino hoy en día se desarrolla nutrido a más de escribir o hablar correctamente una Lengua, está premunido de esa concepción del mundo de la andinidad, de recuperación de nuestros valores culturales nacionales, valoración y revaloración, perdidos hace más de quinientos dieciocho años atrás, la valoración de todo aquello que era nuestro, lo auténtico, como en los casos de práctica poética de los harawikus y hawarikus o composiciones poéticas y narrativas unidas al baile, el canto, la danza y el teatro; por lo tanto practicar valores de identidad y auto estima. La recuperación de los valores nacionales y no extranjeros occidentales o españoles, cómo:
1.- Desterrando la compenetración de la globalización y neo liberalismo llegado a nuestra patria aproximadamente a parir del año 1960 del siglo pasado, con vigencia todavía en los cerebros de intelectuales “transnochados” de que nos dice Mariátegui.
2.-La práctica de la espiritualidad de nuestros ancestrales Hamaut´as, Qhipukamayoq, Harawikus, Hawarikuq, Chhaskis (sabios, contadores, poetas, narradores y mensajeros del incanato).
3.-Prácticas de esa dualidad y conjunción entre la sabia naturaleza y el hombre, es decir la Práctica de la Cosmovisión Andina del mundo, el hombre, la naturaleza y la sociedad, militancia y práctica.
En estos precisos instantes al nivel del mundo están reconocidos y funcionan Movimientos Andinos como el CISA (Consejo Indio de Sud América), AMLQ (Academia Mayor de la Lengua Quechua), el Consejo de Hamaut´as y Ancianos de América que en sendos eventos mundiales acrecientan sus convivencias entre nosotros y el mundo; presencia del IICPA (Instituto de Investigación Cultural Perú-Andino) de Juliaca y su filiación con aquellas instituciones, la práctica constante a más de las Lenguas Quechua y
Aymara esa Cosmovisión Andina del mundo, el hombre, la naturaleza y la sociedad, esto es la filosofía que desarrollaron en tiempos de los Incas: todo ello que es no solamente ideología, protesta, nostalgia, llanto, sino espiritualidad cósmica, agrarista, mística, alegórica, universal al mismo estilo de nuestras qhaswas, wiphalas, ayarachis, harawis y hawarinas, wayños, ayatakiykuna, reconocidas al nivel del mundo, no sólo por el Internet sino en vivo y en directo. Quien no conoce la práctica, su interpretación y caracterización de nuestras costumbres y vivencias ancestrales aún su práctica actual, está siguiendo los moldes del neo indigenismo sobre todo literario en el interior.
Notas:
- Las palabras son quechua- aymaras, netamente utilizados en la Literatura Andina.
Biblografía:
- Sánchez Lión, Danilo. “Teoría y Práctica de la Comunicación”.
- Díaz Sánchez, Plácido. “Historia Peruana”.
- Tamayo Vargas, Augusto, “Literatura Peruana” II tomos.
- Toro Montalvo, César, “Manual de Literatura Peruana”II tomos.
- Mariátegui, José calos, “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”.
- Miraval, Suárez, Manuel, “Poesía Indigenista”, I Festival del libro Puneño.
- Velásquez G. José Luis, “El Hombre y el Cosmos en la Concepción Filosófica Andina”.
- Flores-Aybar, Jorge: “La Novela Puneña del Siglo XX”.
- Alvarez Enríquez, Samuel, “Rimay Hamut´ana Qheswa Simipi” (Literatura Quechua).
“Mariano Melgar: Primer Poeta Romántico en el Mundo”.
“Elementos Culturales Andinos y Globalización”.
“Literatura Andina en el Perú”(Rimay Hamut´ana Qhantipi)
- Revistas. CISA del 1° al 18°.
- Documentos del IV Encuentro Mundial de Hamaut´as y Ancianos, Bolivia, 2007.
- Documentos de los Congresos Mundiales del Quechua, a la fecha suman cinco
(Qosqo-2008).
Y los frentes y movimientos regionales del Perú profundo, están ...
¿Está Usted de acuerdo con la inscripción del Movadef como partido político en el Perú?